La Plataforma por la Libertad de Información exige proteger a periodistas en manifestaciones

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información, PDLI, reclama que España adopte medidas para proteger a los periodistas que cubren protestas y manifestaciones

El incremento de agresiones en los últimos años contra periodistas que cubren manifestaciones o protestas en todo el mundo representa una amenaza para la libertad de prensa y una violación de normas y acuerdos internacionales, según denuncia la UNESCO en un informe basado en el análisis de 125 situaciones de ataque o arresto de periodistas que se encontraban cubriendo protestas en 65 países, entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de junio de 2020.

“Cientos de periodistas fueron acosados, golpeados, intimidados, arrestados, vigilados y secuestrados en todo el mundo, además de haber sufrido la destrucción de sus equipos, mientras intentaban cubrir protestas. Otros fueron incomunicados, humillados, asfixiados y recibieron disparos, tanto de munición no letal como de munición viva”, recoge el informe.

Agresiones policiales

El organismo de Naciones Unidas destaca el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía, a quien señala como principal causante de estas agresiones. Las acciones más frecuentes contra los periodistas fueron: el uso de armas no letales, el uso de armas letales, arrestos, bloqueo de la cobertura digital y el uso de herramientas de rastreo y escucha.

Frente a estos hechos, “han sido pocos los casos en que las autoridades tomaron medidas correctivas tras los ataques del gobierno a la prensa o en que actuaron para abordar estos ataques de la Policía”, se denuncia por la UNESCO.

El informe también recoge los casos de periodistas asesinados en este periodo: “Desde 2015, al menos 10 periodistas fueron asesinados mientras cubrían protestas”. Se trata de Ferzat Jarban (al-Qasir), Elidio Ramos Zárate (México), Ángel Eduardo Gahona (Nicaragua), Lyra McKee (Reino Unido), Precious Owolabi (Nigeria), Ahmed Abdul Samad y Safaa Ghali (Iraq), Alex Ogbu (Nigeria) y Ahmed Muhana Al-Lami (Iraq).

Manifestantes que acosan

Tras las fuerzas policiales, los propios manifestantes también son origen de estas agresiones, según la UNESCO.

“Muchas veces, los participantes en las manifestaciones acosaron o atacaron a los periodistas que las cubrían. En la mayoría de los casos, estos ataques son bastante menos [numerosos] que los ataques de las fuerzas de seguridad a la prensa”, se señala.

Entre las formas de violencia por parte de los manifestantes se encuentra el acoso a periodistas y equipos de noticias:“tanto los participantes en las protestas como los miembros de las fuerzas de seguridad han acosado a los periodistas, ya sea impidiéndoles físicamente informar, dañando sus equipos o incluso llegando a detenerlos por breves períodos”, se dice en el informe; pero y también ataques violentos contra la prensa.

Mujeres periodistas, peligro doble

El informe se detiene además en analizar los factores de género y diversidad en la seguridad de los periodistas durante las protestas.  UNESCO alerta de que “además de sufrir el mismo tipo de violencia física que sus colegas masculinos, las mujeres que trabajan en los medios de comunicación están más expuestas a las amenazas de violencia sexual y violación”.

Recomendaciones

ara frenar esta escalada el organismo de Naciones Unidas insta a los gobiernos a establecer marcos legales claros que garanticen la proporcionalidad de las acciones de las fuerzas de seguridad, la capacitación de la policía y promover el respeto por la prensa por parte de la sociedad civil y los grupos de protesta.

UNESCO también pide, entre otras medidas, que se inviertan recursos “en el desarrollo y fortalecimiento de los mecanismos nacionales para la protección de los periodistas”.

Situación en España

Desde 2014 la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) viene documentando en España estos ataques a la prensa y cuenta con una herramienta donde pueden consultarse estos casos.

Tal como recoge UNESCO, el incremento de acciones de protesta coincide con un aumento de los ataques a la prensa, como forma por parte de las autoridades de intentar frenar su alcance. En España esta situación estuvo muy presente durante las acciones de los movimientos del 15M y las Mareas. También después, en las acciones del independentismo catalán.

Estos son algunos de los casos denunciados por la Plataforma:

Además, a estos hechos hay que añadir la amenaza legal que supone una norma como la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como ‘Ley Mordaza’, que permite multas arbitrarias -tal como el Defensor del Pueblo ha considerado- por parte de la Policía.

Identificación policial clara

Para la presidenta de la PDLI, la periodista Virginia Pérez Alonso, “la situación que describe la UNESCO en este informe la conocemos muy bien en España. El efecto de estas agresiones y detenciones va mucho más allá de lo visible, que ya es grave. Es una forma de censura intolerable, que, además, favorece un ‘efecto desaliento’ indudable que es muy difícil de cuantificar. Ningún país que se declare defensor de la libertad de prensa puede tolerar estas situaciones sin actuar”, declara.

En cuanto a las medidas para corregir estas situaciones la PDLI destaca una: que la identificación de los agentes que actúan en las protestas sea visible y clara (incluso regulando el tipo de letra que se emplea para asegurar la legibilidad), algo que ahora no sucede.

Todos los casos de agresiones y detenciones a la prensa en ESPAÑA pueden consultarse en la ‘Cronología de ataques a la libertad de expresión’ de la PDLI.

Documento

“Preservar la libertad de prensa en tiempos de disturbios”, informe UNESCO sobre seguridad de los periodistas que cubren protestas y manifestaciones.

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