La mitad de los españoles, vulnerables a la desinformación

El Valor de la Experiencia

La mitad de los españoles, vulnerables a la desinformación

Investigadores y expertos de la Universidad Rey Juan Carlos y el CEU San Pablo muestran en un estudio los factores que favorecen a la desinformación, así como un conjunto de propuestas para combatirla. “Bulos” o “Fake News” son palabras que, lamentablemente, tienen un creciente protagonismo en el mundo del periodismo.

Hace algo más de un año, ambas universidades ganaron un proyecto organizado por Facebook y la Fundación Luca Tena para investigar la desinformación en España. El premio, dotado de 62.000 euros ha servido para financiar la investigación sobre los aspectos antropológicos, sociales y económicos del proyecto.

«Estudio de los factores condicionantes de la desinformación” fue seleccionado por un jurado diverso formado por la directora general de Eldiario.es, Rosalía Lloret; la patrona de la Fundación Luca de Tena, Soledad Luca de Tena; el presidente de la FAPE, Nemesio Rodríguez; el vicepresidente de CRUE, Juan Juliá, y el escritor y periodista y Álvaro Vargas-Llosa. 

Los más vulnerables, jóvenes y mayores

El informe se ha centrado en variables como la edad, el género, el nivel de estudios, la situación económica y el uso de Internet. Por grupos de edad, los más vulnerables resultan ser los más jóvenes y los mayores. Entre los jóvenes, la desinformación afecta en especial al colectivo de adolescentes, por una sobreexposición de estímulos informativos de todo tipo y en distintos canales. En lo que respecta al género, las mujeres presentan una mayor vulnerabilidad.

En cuanto a la posición económica, una situación económica favorable reduce la posibilidad de vulnerabilidad a la desinformación. Las personas inactivas o desempleadas por su parte son más vulnerables a la desinformación.

Otro de los aspectos que se desprenden del estudio es cómo influyen el tipo mensaje y el soporte a la hora de dar más o menos credibilidad a una información. Se suele tener en cuenta la trayectoria y la reputación del medio, y en este sentido los medios online de nueva creación generan más escepticismo en los grupos de mayor edad, frente a los más jóvenes. Por otro lado, las fuentes en las que más confía la gente son aquellas a quienes tienen más cerca, por ejemplo, familiares, amigos o referentes personales que consideran dignos de confianza.

Actitud selectiva ante la información

El estudio también analiza cómo las personas, en general, buscan reforzar sus propias creencias y actitudes. Es la llamada “atención selectiva”, según la cual la gente es más propensa a aceptar esa información que compagine y sea acorde con sus creencias, independientemente de si es veraz o no.

Como conclusiones, el estudio propone una serie de medidas transversales para combatir la desinformación centradas en dos ejes fundamentales, por un lado, un incremento de la transparencia y la responsabilidad del ecosistema digital y por otro, acciones destinadas a la alfabetización mediática.

José Suárez de Lezo, director del Laboratorio de Periodismo de la Fundación Luca de Tena apunta que «la coyuntura de la crisis ha potenciado el consumo de contenidos de toda índole y nuevamente vemos el impacto de la desinformación. La infodemia es una oportunidad para que los medios de calidad pongan en valor el periodismo y fortalezcan la relación con sus audiencias».

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