Amazon Friday

Hablando de consumo, deberíamos discutir sobre la oportunidad de subir impuestos en tiempos de depresión. Es que, ahora, a la subida de impuestos le llamamos armonización, cosa que daría para diversos debates que aquí ya hemos iniciado.

Pero, como llevan ustedes con el cronista más viernes que con su recaudador de impuestos, sabrán que los viernes nos tiene prohibido el jefe de la Clicktertulia hacer sesudas reflexiones. Tan de acuerdo están los CEO de la radio que ya han prometido pagarnos la subida de impuestos de Rufián (por probar, por probar…)

Esta semana, concluyamos, ha vuelto a recordarnos una cosa: lo bien que enterramos los hispanos, da igual en qué lado del océano vivamos. La despedida de Maradona ha sido tan excesiva como su vida.

Se afirma que, por primera vez en la historia, Argentina ha guardado un minuto de silencio. Cosa que al cronista le parece improbable: siempre hay un argentino o argentina con algo que decir.

Maradona ha elegido un mal día. Se ha perdido el «Black Friday» cosa que a Diego le gustaba, seguro; al fin y al cabo, es el día en el que todos nos pasamos de la raya.

Para eso fue inventado. El viernes venía siendo el día dedicado a la diosa romana del amor, pero los avispados almacenes americanos del norte descubrieron que las compras compulsivas dan más dinero que el erotismo, no siendo este mal negocio, por cierto, como algún día les contaré.

El «Black Friday» es, desde luego, muy americano: nada tan yanqui como comprar cosas al día siguiente de dar gracias por lo que tienen. Eso sí, tiene un toque muy español: primero subimos los precios, para luego hacer descuento.

Sin embargo, la pandemia lo ha cambiado todo. Estamos en un eterno «friday», que es como un acuerdo de presupuestos: será inacabable, hasta que ustedes se gasten lo que se tienen que gastar. Después vendrá el «Cybermonday» y luego lo que haga falta.

La pandemia ha alterado drásticamente la fiesta del consumo de este año. Esto no quiere decir que ustedes no gasten, porque al gastar menos en viajes, películas y conciertos les queda algo para consumir, salvo que les hayan pillado en un cierre pandémico de esos tan abundantes.

Aunque hay que decir que van a gastar ustedes menos. El cronista lo sabe. Las previsiones apuntan a un menor gasto y más nocturno. Como ustedes no se van de copas, ni salen por la noche, será por el tiempo no se me ocurre otra razón, se dedican a gastarse su dinero en internet.

El número de compras en España aumentará el 18% en comparación con 2019. Sin embargo, el gasto medio en cada una de ellas y el gasto medio total por consumidor será menor que en años anteriores.

Ustedes van a hacer mas compritas, pero reducirán su presupuesto en un 4,2%. También desciende el presupuesto medio por cada compra realizada. Esta reducción es mayor y alcanza el 13,8%.

O sea, que comprarán ustedes más para salvar su ansiedad de encerrados nocturnos, pero gastarán menos. Así no hay quien salga de la crisis, ya se lo digo yo.

Ustedes ya están comprando, en lo que va del mes de noviembre, el 37% de las compras totales online. Mucho barrio, mucho resistiré, mucho me cierran las tabernas, pero la mayoría de las compras «Friday» serán, de nuevo, electrónicas.

Por cierto, caballeros, no disimulen; lo de la citada compra nocturna tiene un efecto de género: la mayoría de los compradores son hombres. Les pido que me guarden el secreto, no sea cosa que la ministra se ponga a llorar y nos prohíba comprar a los señores.

Ustedes se han empeñado en hacer más ricos a Amazon y Aliexpress, que como se sabe no pagan impuestos. Si luego vienen el Rufián a subírselos, porque no tiene para tanto como destaca, no se me quejen.

Si ustedes han estado prestando atención, en las últimas semanas, han visto a una exministra de sanidad cocinar en la tele y a un exministro de cultura bailando disfrazado de gamba también en la tele.

Así que deberían seguir el ejemplo y dejar de ser moderados y discretos, renuncien a todo pudor y gasten. Si no saben donde, llamen a Cantora, la finca de la Pantoja, me dicen mis queridos y queridas enmascarados que allí hay de todo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *